Descubre la Alimentación Intuitiva

Descubre como la gestión de tus emociones puede permitirte equilibrar tu peso (artículo).

Aprende a comer de manera consciente en nuestros Talleres

Reserva tu plaza y acude a nuestros talleres presenciales en Madrid

Únete a Alimentacion y Emociones y recibe 2 regalos

Suscríbete a nuestra lista y recibe el ebook "Comiendo de manera consciente e intuitiva" y además, consigue un Cupón 2x1 para cualquier de nuestros talleres.

domingo, 8 de mayo de 2016

Cosas que pueden cambiar tu relación con la comida y tu peso

Me he sentido muy identificada con mi colega Coach, Jena la Flamme, al leer en su blog esta reflexión donde cuenta las verdaderas razones que se esconden tras el exceso de peso, después de haberlo superado.

"Si hay algo de vital importancia que he aprendido durante mis talleres para perder peso es lo siguiente: tener acumulados kilos de mas, llevar un exceso de peso, es un estado de desequilibrio y una condición de salud mucho más profunda de lo que puede llegar a parecer.

Como experta en obesidad he observado que el problema del exceso de peso muchas veces tiene su origen en causas externas: una dieta deficiente, no hacer ejercicio adecuado, no saber cocinar adecuadamente lo que provoca un mal funcionamiento del cuerpo y un aumento de peso.

Pero muchas otras veces las raíces del exceso de peso se encuentran mucho más allá de todos estos factores externos. Las causas viven en nuestro mundo interior.

El vínculo que existe entre la vida física y la vida emocional es muy poderoso, por ello,  perder el peso que nos sobra en la vida, puede facilitarse enormemente si nos liberamos de esas cargas emocionales tan pesadas.

La pesadez emocional nos mantiene con exceso de peso en nuestro cuerpo, y la única forma de aligerar esa carga es a través de la "alimentación" de cada emoción, soltando todo aquello que nos pesa, y recuperando la capacidad de disfrutar.


Ahora puedes hacer un test rápido para valorar la validez de esta idea en tu propia vida:

1. ¿Qué áreas de tu vida se te hacen realmente pesadas, gravosas o tiran de ti profundamente manteniéndote anclada y pesada?

2. ¿De qué manera podrías comenzar a clarificar estas áreas y aligerar ese peso para  poder enfocarte en tu cuidado?  (Por ejemplo: replantearte una relación autodestructiva, dejar ser "el llanero solitario" cargando sola con todo, complacer sin tregua...)

Te vas a sorprender cuando descubras todas las formas en las que puedes aliviar tu vida, lo que permitirá que tu cuerpo se relaje, que comas para saciar tu hambre y liberes el exceso de equipaje.".

La alimentación consciente puede ser la palanca para equilibrar tu cuerpo emociona y que te ayude a cambiar todo lo que está obstaculizando tu fluir en el peso y en la vida, por ello te recomiendo estas dos conferencias que daré en Madrid los próximos días 19 y 20 de mayo

Conoceremos los efectos de la alimentación emocional, como afectan a la salud y las formas de cambiar hacia una alimentación mas sana y consciente , que ayude no solo a adelgazar sino a transformar tu lucha contra el peso para siempre.


 “Alimentación Consciente: Equilibra tu cuerpo emocional a través de la comida”. 


Fecha: 19 de Mayo a las 19:30
C/Ronda Segovia 50 Metro: Puerta de Toledo Autobuses 3, 23, 35, 41, 148, C1 y C2 Tel.: 91 366 10 41 – 639 819 503


 Fecha: 20 de Mayo a las 19:30
C/ Esquilache, 2 al 12 (junto Avda. Pablo Iglesias, 2) Metro Cuatro Caminos, Canal y Ríos Rosas. Tel: 915-535-502


Taller "VIVE MAS PESA MENOS" 11 de Junio Sábado (RESERVA TU PLAZA)






viernes, 25 de marzo de 2016

Adelgaza con el cerebro

"Después de conocer y prescribir muchas dietas he llegado a la conclusión que la batalla para perder peso definitivamente no se libra en el estómago ni en el intestino de mis pacientes sino en su mente: piensa en delgado y serás delgado".

Esto opina La Dra. Judith S. Beck que ha diseñado un método para bajar de peso que se basa en cambiar los "pensamientos alimenticios" que sabotean la dieta.

El método propone comenzar identificando las cosas que no hay que pensar cuando estás intentando cambiar tu alimentación para perder peso:

HAMBRE: Tengo hambre. “Sino como, voy a tener más. Tengo que comer ahora"

PLANIFICACION: "No tengo que planificar nada. Seré capaz de tomar las decisiones correctas en el momento"

ANSIEDAD:"Necesito comer: no puedo calmarme hasta que coma algo"

FRACASO: "Caí en la tentación, voy a comer cualquier cosa el resto del día y empezaré mañana de nuevo"

AUTO-ENGAÑOS: "Esta comida no estaba en mi plan, pero... ya que es gratis, es especial solo es un poquito".


INJUSTICIA: "No es justo que no pueda comer lo que deseo y tenga que ponerme límites"

IMPOTENCIA: "Hacer dieta es muy difícil. No puedo hacerlo. Nunca podré perder peso".

DESÁNIMO: "No puedo creerlo, he subido de peso y me había costado mucho esfuerzo. No vale la pena sacrificarse".

POCO REALISMO: "Si pudiera encontrar una dieta rápida perdería peso y después volvería a mi antigua forma de comer".

FALTA DE ACEPTACION: "¿Por qué yo no puedo comer lo mismo que otros que no engordan?"

¿Te resulta familiar? 
Tu programación mental tiene un poder determinante en tus acciones y por tanto, en los resultados que obtengas. También en el peso. 

En un estudio de la Universidad Carnegie Mellon1 se invitó a los sujetos del experimento a que se imaginaran a si mismos comiendo las conocidas chocolatinas M&M, hasta 33 veces seguidas. A continuación se les ofreció comer tantos M&M reales como quisieran. Aquellos que habían imaginado comer más veces tuvieron menos deseo de abalanzarse sobre las chocolatinas.

¿Crees en el poder de tu mente para adelgazar? ¿Utilizas tu cerebro para ayudarte o auto-sabotearte? ¿Sabes como ponerlo a tu favor?

Ven a la conferencia sobre Alimentación Consciente que se celebrará estos días en Madrid y descubre que es la alimentación consciente  (29 o 31) o inscríbete en el taller que se celebrará la mañana del sábado 9 de abril y re-programa tu cerebro para que cualquier "dieta" te funcione!

Abierto el plazo de inscripción (Plazas limitadas)


1.Quo No.186 Marzo 2011| "Breves de la Ciencia"

miércoles, 16 de marzo de 2016

¿Quieres perder peso o grasa corporal?



Para una perdida adecuada de peso debemos disminuir el porcentaje de grasa corporal, y mantener o aumentar nuestra masa muscular. Cuanto más músculo tengamos mayor va a ser las calorías que se van a quemar y menos grasa vamos a tener.


Las personas se preocupan por perder kilos sin saber si el peso que perdieron fue a base de perdida de grasa o por otro motivo. Si has perdido grasa notarás básicamente una disminución de tus medidas en especial en la cintura, notarás más energía. Si no es así preocúpate, probablemente has perdido masa muscular lo cual ocasionará el efecto contrario.

Para lograr una disminución de grasa corporal, se requiere de una alimentación saludable junto con un programa de ejercicio adecuado. Las mujeres tienen más grasa que los hombres con unos valores que  oscilan entre 18 y 28%, mientras en un hombre están entre un 8 y 20%.

¿Eliminar los hidratos de carbono me haré perder grasa?

Los hidratos de carbono son fuente de energía, si los eliminamos sentiremos debilidad, y el organismo utilizara las proteínas como fuente de energía, y no para formar músculo, que es lo normal. Debemos entonces consumirlos en cantidad adecuada y hacer una buena elección dentro de todos los tipos de cereales. 

¿Qué hacer para bajar mi porcentaje de grasa?

Debes enfocarte en múltiples variables como las que te hicieron aumentar de peso!! Así que  incluye dieta, ejercicio cardiovascular y entrenamiento de fuerza. La combinación correcta de estas tres cosas sinérgicamente dará lugar a la posibilidad de perder la grasa abdominal de forma permanente.

La dieta debe ser equilibrada,  variada, comer 4-6 comidas pequeñas por día, las dietas extremas terminan haciendo ganar peso

Es recomendable realizar ejercicio: Cardiovasculares de intervalo, los cuales consisten básicamente en un calentamiento,  luego ir a baja velocidad durante 2 minutos y luego rápido durante 30 segundos a 1 minuto, repetir este proceso de  3-6 veces.

El entrenamiento de fuerza ayuda aumentar la masa muscular, los músculos queman calorías para obtener energía, al igual que los coches queman gasolina, por lo tanto cuanto más masa muscular tengas más calorías quemaras tanto en activo, como  en reposo.


¿Que alimentos es recomendable evitar?

1. Grasas saturadas y trans:
Son las grasas de origen animal,  y las formadas al hacer sólidos los aceites vegetales. Pueden aumentar los niveles de colesterol malo LDL, disminuir el colesterol bueno HDL. Se convierten fácilmente en grasa corporal por lo que debemos preferir cortes de carne magra, pechuga de pollo sin piel, pescados, mariscos y lácteos desnatados.

2. Harinas refinadas:
Debemos evitarlas ya que provocan subidas fuertes en los niveles de glucosa e insulina, produciendo picos de insulina que aumentan el apetito y la ansiedad, además de favorecer el almacenamiento de grasa abdominal.  (Trigo, pasta, arroz y harinas blancas, galletas, repostería, dulces, etc.)

3. Azúcar:

Se recomienda disminuir su consumo al máximo, ya que produce aumento de las calorías de cualquier alimento al que acompañe y su efecto es similar al de las harinas refinadas.

miércoles, 9 de marzo de 2016

¿Eres un comedor emocional?: 7 formas de averiguarlo

Nuestras emociones pueden hacer que cometamos muchos actos impulsivos, como por ejemplo, comer en exceso.


¿Cuántas veces te has descubierto utilizando la palabra “devorar”, “atracón”... o te has increpado sobre todo lo que no deberías haber comido durante el día? 
¿Tiendes a coger comida y comer frente a la televisión?. ¿Te tienta recordar la comida sobrante de la noche anterior o pensar en lo que hay en la nevera?

Todos estos escenarios tienen algo en común: cierto malestar interior que nos recuerda que, cuando se trata de comida, no somos la mejor persona del mundo. Lo curioso es que aprender a discernir estas reacciones nos ayuda a gestionarlas.

El hambre es un mecanismo de defensa que alerta a nuestro cuerpo cuando existe necesidad de nutrientes. En el ser humano podemos distinguir dos tipos de hambre: 

Hambre fisiológica y 
Hambre emocional. 

En el caso del hambre emocional, en lugar de que un estímulo fisiológico provoque la sensación de hambre, es un impulso emocional el que desencadena el deseo de querer comer.

Todos hemos experimentado ambos tipos. Pero cuando el hambre emocional se convierte en un hábito se corre el riesgo de desencadenar desórdenes alimenticios dañinos para la salud, como sobrepeso, cambios en el metabolismo, comer compulsivamente, e incluso anorexia o bulimia.

Así que, ¿cómo podemos identificar cuando comemos por razones emocionales o por el contrario, nos nutrimos para alimentar el verdadero hambre?

Estas son 7 formas para poder identificarlo:

1. El hambre emocional aparece de repente, como una urgencia. El hambre fisiológica aparece gradualmente. En un minuto te puedes sentir bien pero de repente sientes la necesidad de comer algo ya!.

2. Deseas comer un alimento en particular de forma ansiosa o al contrario podrías comer cualquier cosa. Si existe un desencadenante emocional, probablemente fluctuaras de un extremo al otro.

3. Puedes comer cualquier cosa sin darte cuenta de su color, textura, olor, preparación. Comer es lo único en lo que estás enfocado en ese momento

4. Tu cuerpo demanda comida inmediatamente. El hambre no es algo que pueda esperar. El hambre fisiológica en cambio, puede controlarse y esperar.

5. Tienes la capacidad de seguir comiendo incluso si estas lleno o sabes que ya has comido mucho. Por ejemplo terminando toda la ración de helado cuando una porción, hubiese sido suficiente.

6. Algo desencadenó una respuesta emocional. Si lo piensas, justo antes del comer emocional,  existió un desencadenante que disparó tu hambre. La emoción probablemente es negativa (frustración, preocupación, sensación de falta de amor, etc.).

7. El hambre emocional puede ocasionar sentimientos de culpa. Esto es probablemente lo más revelador de todo. Si pensamos en saciar nuestro hambre de forma natural, la culpa nunca formará parte de la foto completa. Cuando el león corre a cazar y comerse  su presa, se acuesta plácidamente a descansar bajo un árbol. Cuando nos sentimos culpables después de haber comido de más, sentimos que algo no va bien.

Tal vez has identificado alguno de estos comportamientos en tu propia vida y deseas romper ciertos patrones de alimentación emocional.

Si es tu caso, la mejor manera para comenzar a atajarlos es aceptar el hecho de que las emociones, por si mismas, nunca pueden tener hambre. Sin embargo, la transición de una emoción a un comportamiento determinado ocurre de formas diversas, tales como bailar de alegría o animar a nuestro equipo favorito.

Así que, ¿cuáles serían esas emociones que experimentas en muchas ocasiones y no desearías alimentar con comida?: Podríamos citar el aburrimiento, el cansancio, la ira reprimida, el miedo, la soledad, la baja autoestima, etc.. En lugar de permanecer rumiando todas estas emociones, quizá merece la pena que le dediques un poco de tiempo a descubrir las causas subyacentes y puedas disfrutar de una mejor imagen y salud.

A veces no es suficiente con podar las ramas de un árbol para que siga creciendo y hay que descender por el tronco y llegar hasta las raíces, para averiguar de dónde surge el problema antes de que sea más tarde e incluso puedas llegar a experimentar otros síntomas físicos o enfermedad.

Solo debes tomar la decisión e iniciar tu camino hacia una vida más saludable.

¿Qué es lo que necesitarías averiguar tú?

Si quieres tener mas información acude a los talleres que celebraré en Madrid este Marzo o el curso que se celebrará en Abril.



domingo, 6 de marzo de 2016

Cosas que nos hacen comer de más

¿Recuerdas tu infancia?
Las horas de comer venían marcadas por unas rutinas que se imponían por la familia, el colegio…desayunábamos, comíamos, merendábamos, cenábamos, etc. Rara vez nos pillábamos “comiendo por comer” o pensando en comida cuando lo que tocaba era otra cosa: jugar, estudiar, descansar, etc.

El pasado marca nuestro comportamiento

Al ir creciendo en cambio, se fueron conformando nuevas relaciones con los alimentos que no tenían el único propósito de nutrirnos. La comida fue vinculándose inconscientemente a otras experiencias que estimulaban el encuentro, la diversión, la celebración, la novedad, el disfrute (o el castigo..., etc). Muchas de ellas, con un buen fin, pero la cuestión diferenciadora aquí, es que la experiencia individual de esas vivencias puede marcar el inicio de una respuesta automática no tan buena, en nuestra relación con la comida.

Los sentidos nos confunden (vista, olfato, gusto…)

Otro tipo de respuesta automática a la comida, es la que viene dada por nuestros sentidos. El sabor, el olor, las texturas… son factores que pueden hacer que, en muchas ocasiones, nos veamos comiendo a deshora atraídos exclusivamente por el estímulo fisiológico al que responden nuestros sentidos, alejándonos inconscientemente del objetivo primario: Comer saludablemente y conseguir una nutrición consciente y equilibrada.


El entorno nos incita a comer

El lugar, las raciones, la dimensión del plato, el tipo de comida, etc. puede estar influyendo inconscientemente en la forma de comer. Son muchos los profesionales que estudiado el comportamiento alimentario y han concluido que el ambiente puede influir de forma determinante, en lo que se come y cuanto se come.

Ciertos establecimientos utilizan el recurso de bajar la iluminación para aumentar el consumo de comida. Un ambiente cálido con música adecuada, invita a la desinhibición, la comodidad, y ensalza la apariencia de ciertos platos. Además, cuando hay poca luz, las personas son menos conscientes de sus reacciones y se aumentan las probabilidades de comer más de lo previsto. En las cadenas de comida rápida puede ocurrir lo contrario; una potente música junto con la luminosidad adecuada, puede invitarnos a comer rápido y permanecer el menor tiempo posible en el local, dejando sitio al siguiente cliente.

Solo o con compañía

Cuando comencé a comer sola debido a mi nuevo trabajo, me veía tentada a coger lo primero que me encontrase en la nevera o cocinarme algo rápido como un huevos, bocadillos, et. Poco a poco, me hice consciente de la necesidad de alimentarme bien para tener energía y no coger peso innecesariamente, y comencé a preparar comidas sanas independientemente de tener que cocinar para mi sola o para varias personas.

Por otro lado, el hecho de tener compañía también puede jugar en nuestra contra y hacernos comer más de la cuenta,  especialmente frecuente en las épocas de celebración: La actitud de disfrute, el pensar que "un día es un día", hace que se acumulen reuniones familiares, cumpleaños, despedidas y también kilos de más en nuestro cuerpo.

  • ¿Habías reparado en que  todos estos factores  pueden estar condicionándote para comer de más, sin darte cuenta de ello? 
  • ¿Cuál es tu experiencia en este sentido?
  • ¿Crees que se pueden modificar esos estímulos para que jueguen a tu favor?

Sigue atento a nuestras herramientas para abrir tu conciencia a la buena alimentación!!

viernes, 27 de diciembre de 2013

7 Tips para disfrutar en Navidad y no Subir de Peso


Llega el final del año y todos tenemos ganas de celebrar. Estamos llenos de compromisos de todo tipo, que incluyen comidas elaboradas, dulces navideños, bebidas y otros platos que, sin darnos cuenta, se acumulan en nuestro cuerpo con la excusa de que “estamos en fiestas”.

El año pasado se podía leer en estudios médicos de investigación para la obesidad que los españoles engordarían una media de tres a cinco kilos durante las Navidades. No se si este dato es completamente exacto, pero lo cierto es  que  podemos empezar el 2014 con un extra de kilos y cargo de conciencia innecesario, por ello, puede interesarte seguir estos consejos:

1. Cocina después de haber desayunado. Con el estómago vacío puedes caer en la trampa del picoteo constante y acumular poco a poco una sensación de malestar. Céntrate en lo que vas a preparar, la decoración, el menú, etc.

2. Sirve siempre tu comida en un plato, observa el tamaño del plato y la cantidad que deseas comer, sírvete razonablemente y no repitas (es clave para disfrutar de todo y no engordar)

3. Mira los colores, texturas e incluso huele la comida durante 30 segundos o un minuto antes de dar el primer bocado.

4. Conforme comessiente el sabor de la comida, tu mandíbula masticar, como se mueve la comida de la boca al estómago..Es una sensación placentera y pronto se convertirá en una segunda naturaleza.

5. Si te gustan los dulces no te prives pero escoge solo uno, el que más te guste y disfrútalo sin sentirte culpable por ello.

6. Bebe con moderación, un invitado que no falta en Navidades es el alcohol, pero beber en exceso conlleva ingerir muchas calorías vacías y que además estimulan el apetito. Acuérdate de que el agua es la mejor opción para beber entre horas aunque te permitas esa copita de vino en las comidas.

7. Si te excedes una noche, el día siguiente haz una dieta suave de caldos de verdura y zumos de frutas, mucho agua y ejercicio ( mejor si lo haces regularmente).



Si aùn así no sabes por qué no te controlas, te faltan recursos y eres mujer ;)... reserva tu plaza para el curso de enero VIVE MAS PESA MENOS donde podrás renovar tu relación con la comida, descubrir los verdaderos motivos por los que tienes sobrepeso y, comenzar a perderlo sin dejar de vivir.!

miércoles, 4 de diciembre de 2013

7 formas de evitar el sobrepeso

El sobrepeso y la obesidad son epidemias que afecta a personas de todo país y raza y que además vienen acompañados de múltiples problemas de salud física y mental.


¿Quieres conocer 7 pautas científicamente probadas para evitarlo?

1. Evita el estrés

La inseguridad y la crisis actual hace a las personas mas vulnerables al  estrés  y por tanto  a volverse obesas, según se desprende de un estudio británico publicado en la revista Economics and Human Biology.

2. Antibióticos con moderación

En la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York han demostrado que la exposición a antibióticos durante la infancia altera la composición y el funcionamiento de las bacterias del tracto digestivo, fundamentalmente del estómago, con un impacto sobre el metabolismo que puede predisponer a la obesidad.

3. Evita los refrescos

Las personas que consumen refrescos regularmente tienen mayor susceptibilidad genética a padecer obesidad y a tener un Índice de Masa Corporal (IMC) elevado, según indica un estudio que se publica en la revista New England Journal of Medicine.

4. No abuses de la luz artificial

En el mundo moderno el reloj biológico humano a duras penas puede permanecer en sintonía con el ciclo rotacional de la Tierra por la exposición a la luz artificial y los irregulares horarios de comidas, trabajo y sueño propios del mundo desarrollado. A este desequilibrio entre los ritmos circadianos naturales del organismo y el entorno los científicos lo han bautizado como «desincronía circadiana» y según Cathy Wyse, de la Universidad de Aberdeen (Reino Unido), es uno de los motivos del incremento de la población obesa.

5. Baja la calefacción

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Obesity Reviews, abusar de la calefacción en el invierno podría estar contribuyendo al aumento de la obesidad en Reino Unido, Estados Unidos y otros países desarrollados.Según los autores, del University College de Londres, reducir la exposición al frío reduce la necesidad de consumir energía para permanecer calientes y reduce la capacidad del cuerpo para producir calor.

6. Menos televisión

Según un estudio que publicaba hace poco la revista Archives of Internal Medicine, sentarse frente a la televisión más de cinco horas al día potencia el sobrepeso.

7. Lee las etiquetas de los alimentos

La Universidad de Santiago de Compostela ha participado, junto con las universidades de Tennessee, Arkansas (EE UU) y el Instituto de Investigación de Economía Agrícola de Noruega, en un estudio acerca de la relación entre la lectura del etiquetado nutricional de los alimentos y la obesidad. Los resultados indican que el índice de masa corporal de los individuos que leen las etiquetas puede llegar a ser 1,49 puntos menor que el de quienes que nunca tienen en cuenta dicha información a la hora de hacer la compra. Esto supone una reducción de 3,91 kg para una persona con 74 kg de peso.


Adap, fuente www.muyinteresante.es