lunes, 14 de mayo de 2012

2 Efectos de las Emociones sobre "el Comer"

Quien no se ha visto sumido en algún período de preocupación extrema...

Es como si la cabeza estuviese en constante actividad, dándole vueltas a todo y  generando estados de preocupación y ansiedad que nos quitan el sosiego y el orden, también en nuestra  alimentación.


Todo ello va generando un estrés interno que suele involucrar dos factores:
Estómago y comida.

Es evidente que, a parte de la genética y el entorno, los estados emocionales son una de las causas que afectan nuestra salud, desencadenando trastornos que afectan nuestra alimentación.

1. Cuando nuestro cuerpo acusa una tensión mental, nuestra digestión se trastorna, afectando no solo a lo que comemos sino a los procesos para digerir la comida.

2. El segundo elemento que se afecta es nuestro apetito. En algunas personas se produce un bloqueo  y es como si tuviesen "un nudo en el estómago", cerrando sus ganas de comer. Otras, por el contrario, sienten la necesidad de comer cada vez mas de determinados alimentos, de forma compulsiva.

De ahí la importancia de poner atención a nuestras experiencias vitales, como gestionamos las emociones que desencadenan y que pensamientos nos generan.

-  1. Estar muy preocupado puede generar estrés, y del estrés sostenido a la ansiedad hay un paso. Estos estados hacen que se trastoque nuestro apetito y digestión
-  2. Por ello, es necesario abordar cuanto antes "la causa" lo que nos preocupa, controlando nuestro dialogo interno y tomando acción para modificar el aquel hábito que necesitamos cambiar.

La compulsión o restricción con la comida son "síntomas" que denotan un desequilibrio vital. Si hay algo necesario para poder asimilar y deleitarnos con los placeres del buen comer, es el tener armonía emocional y viceversa; toda armonía emocional nos lleva a comer de forma compensada y equilibrada, a disfrutar sin engordar.

Por ello, dejar pasar el tiempo no es una solución, porque estos estados de inconformidad o estrés, pueden seguir actuando a nivel inconsciente (sin darnos cuenta), aunque mitiguemos transitoriamente sus efectos.

¿Como afectan tus emociones a la hora de comer? ¿Relacionas el buen comer con el equilibrio emocional?


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